Consejos para que tus rutas de senderismo sean inolvidables

Respirar el aire libre y descubrir rincones únicos de la naturaleza, a la vez que mejoramos nuestra salud y nuestro bienestar, es posible gracias a deportes como el senderismo, una actividad que podemos realizar a cualquier edad y en cualquier condición física. Para que vuestras rutas de senderismo se vuelvan inolvidables, aquí os ofrecemos algunos consejos.

 

Ropa y calzado. Uno de los aspectos más importantes que debes cuidar, cuando planifiques tu ruta de senderismo, es la indumentaria. Los pies son la parte de nuestro cuerpo que más sufre, por lo que no nos sirve cualquier calzado, sino que hemos de optar por uno de montaña, con cierto grosor en la suela, que nos evite posibles resbalones y que sea transpirable e impermeable. Además, lo ideal es que las botas sean altas, para proteger mejor nuestros tobillos de cualquier esguince o torcedura.

 

Agua y comida. El agua será fundamental en nuestra ruta. Beberemos en pequeños sorbos. Incluso, si no tenemos sed, para evitar deshidratarnos. Si hace mucho calor, lo mejor es que, junto al agua, también tomemos bebidas isotónicas, que nos ayudarán a reponer las sales minerales que pierde nuestro organismo. En relación a la alimentación, debemos comer antes de salir y, si la marcha es larga, hemos de tomar por el camino frutos secos, barritas energéticas o algún bocadillo.

 

Materiales auxiliares. Además de la comida y el agua, es muy recomendable que llevemos bastones, ya que, con ellos, conseguiremos reducir el cansancio en tobillos y rodillas y la posibilidad de sufrir torceduras. Aparte, nos ayudarán a mantener el equilibrio. Por otro lado, también te aconsejamos incluir materiales como una cantimplora, crema solar y protección labial, una navaja multiusos, papel higiénico, una brújula o un botiquín, en el que incluiremos pinzas, vendas y gasas, analgésicos, antiinflamatorios, tijeras, pastillas potabilizadoras o antisépticos.

 

Informarnos antes de salir. Al comenzar nuestra ruta, debemos conocer previamente aspectos como en qué consiste esta, el terreno, la dificultad que puede tener y su longitud. Para ello, no es necesario sabernos de memoria el camino, pero sí sería recomendable que llevásemos algún mapa y un dispositivo móvil o GPS para que podamos repasar cualquier indicación. Llevar siempre un mapa, aunque contemos con aparatos tecnológicos, será muy útil, ya que siempre podremos contar con él cuando nos falle la batería.

 

Consulta el tiempo. No debes olvidarte de mirar el tiempo que hará en esa zona antes de salir. Con un tiempo algo dudoso, lo mejor es posponer la actividad para otro día, ya que unas nubes en alta montaña pueden complicarte cualquier ruta.